2º Congreso Caprino 2026: Quilino busca preparar a sus jóvenes para producir, emprender y transformar su territorio

Los talleres del II Congreso de Caprinocultura y Educación en Territorio abordaron la innovación, los costos, la comercialización y el marketing digital. Los estudiantes de las escuelas primarias también tuvieron su espacio, en una propuesta que busca conectar el aprendizaje con las oportunidades laborales del norte cordobés.

¿Qué necesita aprender un joven para desarrollar un emprendimiento, mejorar una producción familiar o acceder a un empleo calificado sin tener que abandonar su lugar de origen? Esa pregunta atravesó la propuesta del II Congreso de Caprinocultura y Educación en Territorio, que dedicó su agenda de talleres a vincular los conocimientos escolares con las herramientas necesarias para producir, emprender y acceder al mundo del trabajo a la vez de conferencias exclusivas para productoras y productores caprinos. Después de las actividades de la mañana, la jornada continuó con propuestas simultáneas sobre agregado de valor, economía regional, costos, comercialización, acceso a mercados y marketing digital aplicado a las redes sociales. El congreso se realiza por segundo año desde su nacimiento como iniciativa de los alumnos y alumnas del IPEQ, junto a sus docentes y las Coordinaciones Locales de Educación (CLE), con el apoyo de la Municipalidad de Quilino y Villa Quilino.

 

La iniciativa propone que la educación no se limite a transmitir contenidos generales, sino que incorpore las características, los recursos y las necesidades de la comunidad en la que viven los estudiantes. “Esto es aprender haciendo, de la matemática a un proyecto productivo”. Entre los ejes planteados por la intendenta Mabel Godoy durante la apertura estuvo la necesidad de vincular los contenidos escolares con situaciones concretas de la producción. La mandataria convocó a los docentes a trabajar herramientas como los cálculos matemáticos y la administración de costos para que los productores puedan tomar decisiones comerciales y mejorar la rentabilidad de sus actividades. La propuesta pone en evidencia que la formación para el trabajo no depende exclusivamente de los conocimientos técnicos de un oficio. También requiere comprender los costos, calcular márgenes, organizar procesos, utilizar tecnología y reconocer oportunidades de mercado.

Los talleres sobre proyectos productivos en el aula, agregado de valor y marketing digital buscaron acercar esas herramientas a docentes, estudiantes, productores y emprendedores. En un sector como el caprino, donde la tradición productiva convive con nuevas tecnologías y exigencias comerciales, esa combinación puede resultar determinante para mejorar los resultados y generar nuevas oportunidades.

Uno de los espacios destacados de la tarde fue el taller «Del saber al hacer: mi experiencia en el Congreso», destinado a estudiantes de quinto y sexto grado de las escuelas primarias. Su participación buscó ampliar el alcance de la propuesta: la relación entre educación, producción y territorio puede comenzar desde los primeros años de escolaridad, cuando los chicos aprenden a reconocer las actividades económicas, los saberes y los recursos que forman parte de su comunidad. Acercar a las infancias a esas experiencias permite que conozcan el trabajo de los productores, comprendan el valor de los alimentos y descubran cómo intervienen la ciencia, la tecnología y la organización en los procesos productivos. También contribuye a fortalecer el vínculo entre las escuelas y las familias, incorporando a la experiencia educativa conocimientos que forman parte de la vida cotidiana de la región.

La presidenta del Concejo Deliberante de Quilino y Villa Quilino, Julieta Geuna, acompañó las actividades y los espacios de intercambio del congreso. Su participación se relaciona con una mirada que busca conectar las necesidades de la comunidad con oportunidades de formación, empleo y articulación institucional. “Pensar el desarrollo local en un mundo globalizado implica reconocer que las posibilidades de una localidad no están limitadas a su escala geográfica. Las experiencias de otras regiones, los vínculos con universidades, la incorporación de tecnologías y la apertura de nuevos mercados pueden contribuir a ampliar las oportunidades del norte cordobés” explicó.

Esa perspectiva también supone comprender que la función pública requiere trabajo sostenido, preparación y capacidad para articular los recursos y las instituciones que pertenecen a la comunidad. En el caso de los jóvenes, el desafío es que las oportunidades educativas se conecten con caminos concretos: continuar estudios superiores, capacitarse en especialidades técnicas, desarrollar proyectos productivos o acceder a empleos vinculados con las actividades económicas del territorio. La formación de mano de obra calificada para el Frigorífico de Quilino, por ejemplo, puede convertirse en uno de los ámbitos en los que esa articulación encuentre una aplicación concreta.

La conferencia “La Caprinocultura como motor de desarrollo” cerró la jornada con una mirada sobre las posibilidades de fortalecer esta actividad como parte de la economía regional. La perspectiva integra producción sustentable, innovación, agregado de valor, comercialización y generación de empleo. También recupera una dimensión social: que las nuevas generaciones puedan construir un proyecto de vida en el lugar donde nacieron.

 

El acompañamiento de la Municipalidad de Quilino y Villa Quilino constituye una decisión política de sostener ese camino a través de la educación y el trabajo conjunto con las instituciones educativas y las CLE. Para que esa apuesta se consolide, el desafío será dar continuidad a las capacitaciones, transformar los intercambios en proyectos y generar articulaciones que permitan evaluar resultados concretos. El segundo congreso dejó una idea central: el futuro de una región no depende solamente de los recursos que posee, sino también de los conocimientos que logra construir, de las oportunidades que genera y de su capacidad para preparar a las nuevas generaciones.

“En Quilino, el objetivo es que los chicos y chicas puedan aprender sobre su territorio, reconocer su potencial y convertirse en protagonistas de su transformación” expresó Fernando Pereyra, Director del IPEQ.

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