La participación de emprendedores y artesanos en el 2º Congreso de Caprinocultura y Educación en Territorio mostró que el desarrollo del norte cordobés no depende de una sola actividad. La producción, la gastronomía, la cultura y el turismo pueden complementarse para ampliar las oportunidades de las familias locales. El desarrollo de una región también se construye en sus talleres, emprendimientos familiares, cocinas y espacios de producción artesanal. En Quilino y Villa Quilino, esos saberes forman parte de una identidad que puede convertirse en una oportunidad económica cuando encuentra canales de formación, promoción y comercialización.

En el marco del 2º Congreso de Caprinocultura y Educación en Territorio, los artesanos y emprendedores locales tuvieron un espacio para mostrar sus trabajos, compartir experiencias y acercar a los visitantes una parte de la producción y la cultura de la zona. Los stands permitieron reconocer el valor del trabajo artesanal, los productos regionales y las iniciativas que, muchas veces desde estructuras pequeñas, sostienen la economía familiar y mantienen vivas prácticas transmitidas entre generaciones.
El encuentro se realizó por segundo año desde su nacimiento como iniciativa de los alumnos y alumnas del IPEQ, junto a sus docentes y las CLE, con el apoyo de la Municipalidad de Quilino y Villa Quilino. Su propuesta educativa busca precisamente ampliar la mirada sobre los recursos del territorio y las distintas formas de transformarlos en oportunidades de trabajo.
La caprinocultura es uno de los ejes identitarios del norte cordobés, pero el desarrollo local puede fortalecerse cuando se vincula con otras actividades. La gastronomía, las artesanías, los productos elaborados por emprendedores, el turismo rural y las experiencias vinculadas con la naturaleza pueden conformar una oferta complementaria que beneficie a distintos sectores de la comunidad.
Durante la apertura, la intendenta Mabel Godoy destacó que el trabajo educativo desarrollado en el territorio también incorporó contenidos relacionados con el turismo, la gastronomía, la danza y las iniciativas que contribuyen a posicionar a Quilino como destino. En esa perspectiva, los emprendimientos no constituyen actividades aisladas: pueden integrarse a circuitos turísticos, ferias, festivales y propuestas gastronómicas que acerquen nuevos visitantes y consumidores. El desafío consiste en fortalecer la calidad de los productos, mejorar su presentación, calcular adecuadamente los costos y generar estrategias de comercialización que permitan sostener su rentabilidad.
La formación vinculada con la realidad local permite que esos contenidos se trabajen a partir de experiencias concretas y de las necesidades que plantean los propios emprendedores. El intercambio con especialistas, docentes y otros productores puede ayudar a identificar oportunidades de mejora y nuevas formas de agregar valor a lo que ya se produce en la región.

La presidenta del Concejo Deliberante de Quilino y Villa Quilino, Julieta Geuna, acompañó las actividades del congreso y los espacios de intercambio entre distintos actores de la comunidad. Su participación se vincula con una mirada del desarrollo que busca conectar las iniciativas locales con otras experiencias, generar nuevos vínculos y ampliar las oportunidades para quienes producen y emprenden. En un contexto en el que las herramientas digitales permiten promocionar productos y llegar a públicos más amplios, el desafío también consiste en que los emprendimientos de una localidad del norte cordobés puedan competir y encontrar mercados más allá de su entorno inmediato. “Esa proyección requiere articulación institucional, capacitación y continuidad. También implica reconocer que el crecimiento de una región depende de múltiples actores y que las oportunidades pueden surgir tanto de una inversión industrial como de un pequeño emprendimiento familiar. El apoyo de la Municipalidad de Quilino y Villa Quilino al congreso expresa una decisión política de vincular la educación con las posibilidades económicas del territorio”, expresó la Presidenta del Concejo Deliberante, Julieta Geuna.
La participación de artesanos y emprendedores dejó así una señal importante: el desarrollo regional no se mide únicamente por la infraestructura o el volumen de producción, sino también por la capacidad de sus habitantes para crear, innovar, generar ingresos y compartir con otros aquello que identifica a su comunidad.


