En la apertura del 2º Congreso de Caprinocultura y Educación en Territorio, la intendenta Mabel Godoy defendió la formación situada como una herramienta para transformar los recursos locales en trabajo, oportunidades y crecimiento regional. El encuentro nació por iniciativa de los estudiantes del IPEQ y sus docentes, junto a las CLE, con el apoyo de la Municipalidad de Quilino y Villa Quilino. Volvieron a poner a la educación en el centro de su agenda de desarrollo con la apertura del II Congreso de Caprinocultura, un espacio que reunió a estudiantes, docentes, productores, técnicos, investigadores y emprendedores para pensar cómo transformar los saberes locales en oportunidades concretas de crecimiento.
El comprimiso de todos
El acto de apertura contó con la presencia de autoridades provinciales, municipales, educativas, de seguridad y representantes de la comunidad de Quilino y Villa Quilino. Entre ellas, se destacó la participación de Mariana Victoria Vigo, subsecretaria de Agricultura Familiar del Ministerio de Bioagroindustria de la Provincia de Córdoba, y del Mgtr. Jorge Omar Audagna, director general de la Dirección General de Educación Pública de Gestión Privada, quien participó en representación del ministro de Educación de la Provincia, Dr. Horacio Ferreyra. También estuvieron presentes jefes de la Comisaría de Quilino, de la dependencia zonal y de Patrulla Rural, inspectoras de Educación, docentes y referentes de la comunidad religiosa local. La presencia de estos actores puso de manifiesto el acompañamiento institucional y comunitario a una iniciativa que promueve la articulación entre educación, producción y desarrollo territorial.
Durante su discurso inaugural, la intendenta Mabel Godoy destacó que el objetivo del encuentro es acercar herramientas y conocimientos a las familias rurales y a quienes forman parte de la cadena caprina. Pero también dejó planteado un desafío mayor: preparar a las nuevas generaciones para el mundo del trabajo y demostrar que el desarrollo de una comunidad puede construirse a partir de los recursos que ya tiene. “Que se lleven herramientas, que se lleven conocimiento, pero sobre todo que se lleven esperanza”, expresó la mandataria, al agradecer la participación de quienes se sumaron a la jornada. También puso el acento en la educación situada, entendida como una forma de enseñar vinculada con la realidad económica, social, cultural y ambiental de cada comunidad. En esa perspectiva, la caprinocultura no constituye solamente una actividad tradicional, sino también una oportunidad para incorporar tecnología, mejorar la sanidad animal, optimizar la alimentación y la genética, agregar valor a la producción y ampliar las posibilidades de comercialización. “¿Quién va a poder defender algo que no conozca? ¿Quién va a poder aprovechar algo que no conozca?”, planteó al explicar por qué es necesario que los recursos de la zona sean estudiados en las escuelas y trabajados junto a sus protagonistas.

La trazabilidad, los costos, la comercialización y las nuevas tecnologías forman parte de ese aprendizaje. Godoy mencionó, por ejemplo, la utilización de aplicaciones que permiten localizar animales mediante dispositivos electrónicos, una muestra de cómo la innovación puede incorporarse a las prácticas productivas tradicionales. “El desafío consiste en que los conocimientos adquiridos no queden únicamente en el ámbito académico, sino que puedan traducirse en mejores condiciones de producción, emprendimientos rentables y oportunidades para que los jóvenes desarrollen sus proyectos de vida en la región”.
El frigorífico y la posibilidad de una nueva etapa productiva
Uno de los ejes centrales del discurso fue la próxima puesta en funcionamiento del Frigorífico de Quilino, al que Godoy vinculó con la necesidad de fortalecer toda la cadena productiva. La posibilidad de contar con una infraestructura de faena habilitada y articulada con los productores plantea nuevas exigencias: mejorar los procesos, fortalecer los controles sanitarios, organizar la producción y preparar recursos humanos capacitados para las distintas etapas de la actividad. La intendenta también relacionó las posibilidades de atraer inversiones con la capacitación, la infraestructura y las condiciones necesarias para producir. En ese esquema, la educación, los servicios y la actividad privada aparecen como componentes complementarios de una estrategia de desarrollo. “El objetivo es que el crecimiento industrial no quede aislado, sino que genere oportunidades para los productores, las familias rurales, los trabajadores y los jóvenes que se están formando”, sentenció la Intendente Mabel Godoy.


Una decisión política que mira a la región
El acompañamiento municipal al congreso forma parte de una decisión política de sostener la educación como herramienta de transformación territorial. Para Godoy, el desarrollo no se construye de un día para otro: requiere planificación, articulación institucional y continuidad en el trabajo con las comunidades educativas. La intendenta también destacó la incorporación de otros sectores, como el turismo, la gastronomía, la producción artesanal y los emprendimientos locales, a los proyectos pedagógicos desarrollados en las escuelas. En ese sentido, el congreso excede los límites de una actividad productiva. Busca conectar el conocimiento con las posibilidades económicas del norte cordobés y fortalecer la capacidad de la comunidad para reconocer, aprovechar y proyectar sus propios recursos. La jornada inaugural incluyó una conferencia sobre demografía zootécnica, un panel de experiencias productivas, un espacio dedicado a la comunicación desde el territorio y un taller sobre Una Salud, con temáticas vinculadas a las zoonosis parasitarias, la hidatidosis y la triquinosis.
“En Quilino, la apuesta es que la educación no se limite a describir el territorio, sino que contribuya a construir su futuro y que esto no sea solo de nuestro pueblo, que esto impacte en la región. Somos orgullosamente del norte cordobés” expresó Julieta Geuna, Presidenta del Concejo Deliberante de Quilino y Villa Quilino.
La presencia de Julieta Geuna, presidenta del Concejo Deliberante de Quilino y Villa Quilino, acompañó este espacio de intercambio entre especialistas, productores y representantes de las instituciones. Bajo el lema “Del saber al hacer: enseñar, producir y emprender”, el segundo congreso propuso una pregunta que atraviesa toda la agenda: cómo convertir los conocimientos y los recursos de una región en oportunidades reales de trabajo, crecimiento y arraigo. “En Quilino, la apuesta es que la educación no se limite a describir el territorio, sino que contribuya a construir su futuro y que esto no sea solo de nuestro pueblo, que esto impacte en la región. Somos orgullosamente del norte cordobés” expresó Geuna a los medios locales y provinciales.



