
En el marco de la 53° edición del Festival del Cabrito y la Artesanía, se vivió una destacada segunda noche en Quilino y Villa Quilino, donde la comunidad volvió a reunirse para celebrar sus tradiciones.
La jornada estuvo marcada por un clima de alegría y participación, con familias, vecinos y visitantes que colmaron el predio, compartiendo momentos de encuentro, música y camaradería.
El escenario principal fue protagonista de la noche, con presentaciones que mantuvieron al público acompañando con entusiasmo cada propuesta artística, generando un ambiente cargado de emoción y energía.
Una vez más, el festival reafirmó su valor como espacio de identidad y celebración popular, donde la cultura, la música y las tradiciones se viven de manera colectiva, fortaleciendo los lazos de la comunidad.



