
El Paraje Las Toscas fue sede del segundo taller regional, que articuló el trabajo comunitario con el apoyo técnico de la FAO y aportes académicos de la UNC.
PARAJE LAS TOSCAS, Córdoba. — En las instalaciones de la Escuela Bernardino Rivadavia, se llevó a cabo el segundo encuentro correspondiente al Plan de Prevención de Incendios Forestales del Noroeste de Córdoba. La jornada se consolidó como un espacio clave de debate y construcción colectiva enfocado en el diseño de estrategias de preservación ambiental para la región.
Durante la sesión de trabajo técnico y comunitario, los asistentes desarrollaron una agenda articulada en torno a tres ejes fundamentales de acción institucional:
Educación y capacitación: Fortalecimiento de los saberes locales y concientización sobre el ecosistema.
Producción sustentable: Promoción de prácticas agropecuarias que mitiguen el impacto sobre el bosque nativo.
Prevención y alerta temprana: Diseño de redes de contingencia y comunicación inmediata ante focos de incendio.
Articulación internacional y enfoque social
Esta edición del programa contó con el respaldo estratégico del equipo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), organismo que coordina proyectos de prevención en siete provincias argentinas en el marco del programa global Pago por Resultados REDD+.
Asimismo, la jornada sumó valor académico a través de la intervención de estudiantes de la carrera de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales (UNC). El equipo universitario aportó un abordaje metodológico centrado en la perspectiva de las infancias de la escuela rural, integrando la mirada de los alumnos en el diagnóstico territorial.
“La prevención de los incendios forestales se construye de manera colectiva, habitando, entendiendo y cuidando activamente cada rincón de nuestro territorio”, destacaron desde la organización.
Como cierre de las actividades, los equipos técnicos y la comunidad realizaron una visita de campo al predio de una productora agropecuaria local. La actividad permitió evaluar de forma directa el estado productivo de la zona, coincidiendo con el inicio de las primeras pariciones de las majadas locales, hecho que puso en relieve la importancia de proteger estos entornos frente a las amenazas climáticas y forestales.



